De lejos, de a ratos, constantes pero entrecortados. Permanentes, centrados de forma rara, huracanadamente cursis dejando escapar pensamientos en voz alta.
Felices, revolucionarios, edición limitada. Borges, Benedetti y Cortázar. Romeo y Julieta menos trágicos, sin nodriza pero clásicos.
Cortamos dientes de león y los soplamos en secreto, miramos las mismas estrellas en lugares distintos, escuchamos las mismas canciones para sentirnos mejor, nos vemos en las nubes y en los hoyuelos de alguien que sonríe, tenemos una reserva de abrazos (y con tenemos me refiero a que tengo: yo, para vos y nadie más).
Escribo desde la ventana y con los labios paspados. Me acuerdo de vos tan seguido que pareciera que estás acá.
Perdón por la melancolía y las ganas de llorar, ¿cómo le explico a este corazón solitario que no fuimos hechos para extrañarnos?
Repito: vos y yo. Libres, dementes, alocados, rotos, de a partes. Juntos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario